Cuando tu proceso es lo que te distingue, lo último que conviene es cambiarlo para que quepa en un programa. Aquí pasa al revés: programamos la herramienta alrededor de tu proceso. Aplicaciones para tu operación, plataformas para tus clientes y módulos dentro de Odoo, hechos por el equipo que después se queda contigo.
Lo decimos primero porque es lo honesto: si Odoo, Kommo o Shopify resuelven lo tuyo, ese es el camino más rápido y más barato, y también lo implementamos. Programar tiene sentido cuando pasa alguna de estas cosas:
| Cuando pasa esto | Lo que conviene |
|---|---|
| Tu forma de trabajar es justo tu ventaja frente a la competencia | Software a la medida. Adaptarte a un programa estándar significaría entregar eso que te distingue. |
| Ya pagas varias licencias y usas una parte pequeña de cada una | Software a la medida. Una herramienta con lo que sí usas suele costar menos al año que tres a medias. |
| Quieres darle una herramienta a tus clientes, socios o proveedores | Plataforma propia. Un portal o una app con tu marca, donde ellos consultan y hacen su parte. |
| Tu operación ya vive en Odoo y falta un paso muy tuyo | Módulo a la medida. Se programa dentro de Odoo y conserva todo lo demás que ya funciona. |
| Tu proceso es el común de tu giro y el sistema estándar lo cubre | Implementación. Ahí conviene la plataforma existente, y te decimos cuál. |
De esa plática sale una recomendación, incluso cuando la respuesta es que todavía no necesitas programar nada.
Todo lo que sigue lo hace el mismo equipo que implementa sistemas, así que lo nuevo nace conectado con lo que ya tienes.
La herramienta que hoy es un archivo compartido, con reglas, permisos e historial.
Un espacio con tu marca donde tus clientes, socios o proveedores hacen su parte sin llamarte.
Como Partner Oficial de Odoo programamos dentro del sistema, no por fuera con parches.
Cuando cada programa ya funciona, lo que falta es que se pasen la información solos.
La IA metida en el software, encargándose de los pasos que hoy consumen horas.
Un programa vivo cambia cuando cambia tu empresa. Nos quedamos para eso.
Cada proyecto empieza distinto, y aun así los problemas se parecen: información dispersa, procesos que dependen de una persona y clientes que quieren ver su parte.
Qué construimos. El sistema con el que dan sus programas. No adaptamos una plataforma de cursos genérica: desarrollamos la herramienta alrededor de cómo ellos enseñan.
Y no vino sola. Con el mismo cliente implementamos Kommo, hicimos su sitio y sus videos, y capacitamos a su equipo en inteligencia artificial. Es la ventaja de que lo nuevo lo construya quien ya conoce tu operación.
“Timbal ha estado en cada parte del proyecto: nuestra página, la plataforma donde damos los cursos, el CRM, los videos y la capacitación en inteligencia artificial para todo el equipo. Más que un proveedor, los siento parte del proyecto.”
Pendiente: dos casos más con números, uno de una aplicación interna y uno de una plataforma para clientes. La autorización ya la tenemos de varios clientes; falta elegir cuáles contamos y con qué cifras.
Prio, Quorum y Vizor no son demostraciones: nacieron de necesidades que teníamos dentro de Timbal y hoy las usan otras empresas. Cuando alguien pregunta si de verdad desarrollamos, la respuesta se abre en una pantalla.
Conocer las tres aplicaciones →El miedo con el software a la medida es pagar meses sin ver nada. Por eso lo primero que entregamos es algo que puedes abrir y recorrer, antes de escribir el sistema real.
Nos sentamos con quien lo hace todos los días y lo dibujamos completo, con sus excepciones. Ahí casi siempre aparecen pasos que ya se pueden simplificar.
Armamos las pantallas navegables de la herramienta. Las abres, las pruebas y pides cambios cuando cambiar todavía es barato.
Con el prototipo aprobado sabemos qué se va a construir. De ahí sale la propuesta con alcance, tiempo y precio, sin cifras al aire.
Programamos en partes y cada parte te la entregamos funcionando. Ves el avance en la herramienta, no en un reporte.
Capacitamos a quienes la van a usar y acompañamos las primeras semanas, que es cuando salen las dudas de verdad.
La herramienta sigue cambiando contigo. Nos quedamos para las correcciones, los ajustes y lo que venga después.
Depende del tamaño del proceso y de cuántas áreas entran. Por eso primero hacemos el prototipo: cuando ya está claro qué se va a construir, la propuesta lleva alcance, tiempo y precio cerrado. Empezar con una primera versión útil casi siempre cuesta menos de lo que la gente imagina.
El código, la base de datos y los accesos quedan a nombre de tu empresa, con la documentación de lo que se hizo. Preferimos que te quedes porque te sirve, y aun así te dejamos las puertas abiertas.
Sí, y ese es justo el punto de que lo haga el mismo equipo. Somos partners oficiales de esas plataformas, así que la herramienta nueva nace hablando con lo que ya tienes.
Sirve cuando hay un proceso que te distingue o un trabajo repetitivo que se come las horas de alguien. Hay empresas de diez personas que ganan más con una herramienta propia que con tres licencias. En la plática te decimos con franqueza si es tu caso.
Escribes por WhatsApp y te contesta una persona del equipo. Platicamos 30 minutos, sin costo: de ahí sale una recomendación clara, aunque sea que te conviene una plataforma que ya existe.
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